Un espacio de lectura para los días en que no hace falta entender todo.
La infancia está llena de historias que no siempre recordamos completas. Son momentos simples, juegos, miedos, caídas y descubrimientos que, con el tiempo, se mezclan y se transforman en recuerdos. No sabíamos que estaban construyendo algo, pero ahí se fue armando nuestra manera de mirar el mundo, de contar lo que nos pasa y de entender quiénes somos. Historias pequeñas, vividas sin conciencia, que siguen hablando incluso muchos años después.